2015

EL VIRUS DEL MIEDO

VENTURA PONS

EL VIRUS DE LA POR, VENTURA PONS

Adaptada de "El principi de Arquímedes" de Josep Maria Miró, obra que se ha convertido en un extraordinario éxito internacional. Una gran sorpresa de la nueva fabulación Barcelonesa. EL VIRUS DE LA POR es la película número 26 de Ventura Pons y su séptima adaptación de un texto teatral tras : ACTRIUS, CARÍCIES, AMIC/AMAT, MORIR (O NO), ANITA NO PERD EL TREN y BARCELONA (UN MAPA).

 

EL VIRUS DEL MIEDO

El día que los caballitos de mar, el grupo infantil de natación de la piscina municipal, empiezan a nadar sin burbuja, se produce un hecho para saca a flote sospechas, dudas y temores.  Anna, la directora del club de natación, se enfrenta a un difícil dilema y pide explicaciones a Jordi, el entrenador, después que algunos padres se hayan quejado de como el chico ha gestionado la negativa a lanzarse al agua de uno de los niños, que no quiere hacerlo porque está asustado. Jordi asegura que ha actuado con tacto y que no lo ha reñido ni asustado.  El problema, pero, es otro: los padres ven con inquietud y preocupación que, para tranquilizarlo, lo haya abrazado y le haya dado un beso. El conflicto empieza cuando cada uno da su versión de ese gesto. Las versiones sobre el beso no coinciden. ¿Se trata de un gesto de afecto para calmar a un niño asustado o detrás se oculta alguna otra cosa? La sospecha alimenta el miedo y esta genera violencia.  Hèctor, el otro monitor de la piscina, se desentiende de Jordi y se embarca en una batalla de dudas y temores. No se mete, no se pronuncia. Su silencio es el de la conformidad, el de las mayorías sumisas.  ¿Queremos vivir en un mundo donde los mecanismos de control y de sospecha se activen para prevenir cualquier riesgo o en un mundo donde un gesto de ternura no se penalice ni se cuestione? El virus del miedo abre interrogantes sobre los miedos contemporáneos, las relaciones humanas, los prejuicios y la confianza. El

 

 
 
EL VIRUS DEL MIEDO
VO/SUBTIT-ES
EL VIRUS DEL MIEDO
VO/SUBTIT-ES
EL VIRUS DE LA POR  VENTURA PONS
EL VIRUS DE LA POR  VENTURA PONS
 
EL VIRUS DEL MIEDO

Cuando, en el verano del 2012, descubrimos en la temporada del Grec El principi d’Arquimedes, el magnífico texto de Josep Maria Miró, en el que basamos estos Cuerpos Flotantes, me llamó la atención que un escritor, hablando del mismo en un periódico, afirmase: “la literatura es metáfora o no es nada”. Para él “la historia plantea un dilema moral y no esconde una reflexión sobre la libertad, en la esfera privada e incluso en la íntima, que dice muchas cosas sobre las concesiones políticas de la sociedad de hoy”. Es un muy buen punto de vista, que comparto, para analizar el significado de la narración.

 

El centro, la clave de toda la trama no es la sospecha, un tema recurrente que se ha utilizado mucho en la literatura y el cine, La calumnia o Duda son dos ejemplos que me vienen a la cabeza. Lo que hace interesante El virus del miedo, desde el punto de vista que comparto, es que “habla de la mirada, de la transformación social de la mirada, de como unos mismos hechos pueden ser interpretados de manera muy diferente hoy de como eran interpretados ayer. En un mundo cada vez más orgullosamente libre y democrático, donde el acceso a la información igualaría las posibilidades de todos, resulta que la mirada se ha teñido de miedo y detrás de este miedo se ha escapado la libertad real. Se habla de la renuncia a la libertad en favor de una supuesta seguridad. Y de esto, sí que se puede hacer una lectura política”.

 

Cuatro miradas adultas que defienden cuatro posturas bien diversas. ¿Qué clase de sociedad deseamos? ¿El miedo de perder la seguridad genera violencia? ¿Cómo una duda sobre una acción cotidiana, aparentemente inocente, que no sabemos si se ha producido, se convierte en una paranoia, en una enfermiza psicosis social? ¿La sospecha ya es la condena? ¿Las nuevas formas de comunicación, las redes sociales, el facebook, muestran su perversidad como propagadoras de información sin verificación posible? ¿Las redes pueden convertirse en letales? ¿Donde nos conducirán los límites de la corrección política?

 

A más, y este hecho es muy interesante para mi como director, El virus del miedo se propone formalmente como un puzzle, un juego narrativo discontinuo, un ir hacia delante y atrás en un tiempo relativamente breve. Toda la acción pasa en cuatro horas que trastocarán la vida de un chaval sorprendido por una mala interpretación, ¿o no?, de un pequeño momento de afecto. Este juego narrativo con el tiempo, que da la vuelta a la lógica estructural, es un placer que me viene de lejos y que ya lo reconozco en la memoria de algún espectáculo de mi época teatral de hace cuatro décadas, un placer que se puede encontrar en otras historias que me ha gustado explicar huyendo de la linealidad convencional: Caríces, Morir (o No), El perquè de tot plegat… Pero encuentro que en Cuerpos Flotantes la discontinuidad, las pequeñas repeticiones en la concreción de la historia, nos ayudan a ser más precisos en la metáfora.

 

 

En El virus del miedo, Jordi, un entrenador de natación de una piscina municipal de una ciudad mediana del área de Barcelona, un chico muy profesional, afable, intuitivo, afectuoso con los niños, intenta quitar el miedo a uno que sufre espantado por el agua. Un miedo que el propio Jordi había tenido de pequeño, pero no todos ven el (supuesto) beso de Jordi de la misma manera. Un beso que traerá cola. Es acusado de abuso, y sufre en pocas horas de una manera traumática un tránsito emocional, brutal, que lo lleva de la inocencia a la sospecha cruel, a la vida vigilada. Y quizás, a la corta, a su propia negación como individuo.

 

¿Pero los de su entorno, como reaccionan?

 

Anna, la directora del complejo, una mujer de unos cuarenta años, se enfrenta a un difícil dilema. Su experiencia vital muestra de una manera diáfana lo que se ha producido socialmente. Ahora seria imposible – la corrección lo impide – bañarse desnuda como Anna hacía de joven delante de los niños de los campamentos de verano donde trabajaba como monitora. O ver como dos monitores se llevaban a dormir entre ellos a una cría llorosa. Con toda naturalidad, sin ningún impedimento, sin ninguna consecuencia.

 

Los comportamientos sociales han cambiado, en algún momento se acabaron sin que nadie fuera consciente de ello. “Y se acababan porqué se extinguía una posibilidad de relación sin vigilancia, esta manera de hacer que obedece a una existencia monitorizada, controlada por cámaras, ocultas o no, reales o imaginarias, pero siempre en marcha y siempre pendientes de lo que se hace o se deja de hacer”. Este proceso que Anna ha vivido en décadas, Jordi lo experimenta precipitadamente, de manera traumática, en una tarde.

 

Hèctor, su compañero de trabajo y amigo, se desentiende de él. No se mete, no se pronuncia. Su silencio es el de la conformidad, el de las mayorías sumisas. Y David, uno de los padres que llevan los niños a la piscina, el acusador, representa el miedo que nos envuelve; su obsesión es la seguridad por sobre la libertad, convencido por garantizar la ausencia de sufrimiento y de dolor a su hijo. Es un hombre de certezas y no duda, destierra la posibilidad de la equivocación, no da ninguna oportunidad a la víctima.

 

Una historia de un humanismo radical. Un hecho intranscendente se convierte en una carga social profunda. Espero que, también en el cine, la historia de El virus del miedo aparezca como una metáfora de nuestros tiempos.

 
EL VIRUS DEL MIEDO

Una producción de ELS FILMS DE LA RAMBLA, S.A.TELEVISIÓ DE CATALUNYA, S.A.

Guión de VENTURA PONS I JOSEP MARIA MIRÓ

Dirección y Producción VENTURA PONS

Delegada de producción TV3: ELISA PLAZA

Fotografía: ANDALU VILA SAN JUAN

Montaje: MARC FARRERAS

Sonido Directo: NATXO ORTÚZAR

Estudio Montaje y Sonido: FYPOS

 
EL VIRUS DEL MIEDO
ANNA
ROSER BATALLA
JORDI
RUBÉN DE EGUÍA
HECTOR
ALBERT AUSELLÉ
DAVID
SANTI RICART
LAURA
DIANA GÓMEZ
 
EL VIRUS DEL MIEDO

MONTRÉAL (Quebec) Festival des films du monde

Festival Internacional de Bogota (Colómbia)

LOS ANGELES y Denver University (USA)

Istambul Film Festival (Turquía)

Santo Domingo (República Dominicana)

Festival Zinegoak de Bilbao (España)

Guatemala, La Antigua Guatemala, Quetzaltenango y Escuintla (Guatemala)

FIC-CAT (Roda de Berà)

Quito (Ecuador)

Piriapolis ( Uruguay)

Santiago MOVLH ( Chile)

Cambridge ( Reino Unido)

Santo Domingo Outfest ( República Dominicana)

LesGaiCineMad ( España)

Halifax ( Canada)

La Cinémathèque québécoise of Montreal (Canada)

OUTFEST Lima (Perú)

LGFEST Panamá (Panamá)

ICA London (Reino Unido)

Llamale H Film Festival (Uruguay)

 
 
EL VIRUS DE LA POR 

EL VIRUS DEL MIEDO

 

Ventura Pons adapta una obra de teatro de Josep Maria Miró de enorme éxito internacional y lo hace como tiene por costumbre; limitación de medios, estructura personal - en este caso, el juego con el paso del tiempo, hacia adelante y hacia atrás, con un gran sentido brechtiano-, actores que debutan en cine o tenían una carrera poco conocida, desnudez melodramática, humor, amargura, etc. Todo en función de un planteamiento tan radical como urgente: la facilidad con la que una duda pone en cuestión toda una dedicación vital. Pocos personajes, fundamentalmente un protagonista - perfectamente arropado por sus colegas-, unas horas , una escuela de natación...Como en La calumnia / The children's hour, de William Wyler / Lillian Hellman, una observación infantil descencadena un proceso a la honestidad y a la vida de un ser humano, un monitor puesto en tela de juicio, tanto en sus actitudes íntimas -¿es o no gay?- como profesionales. No hay buenos ni malos, los padres defienden sus derechos, tienen miedo a que suceda algo parecido a los abusos de otro centro, los colegas no afirman ni desmienten, el propio protagonista asiste al derrumbamiento de unas convicciones...

 

El miedo, en definitiva, como motor, la ausencia de solidaridad, la defensa de unos roles que determinan una seguridad tan convencional como gratuita. Todos y cada uno de nosotros podemos responder como víctimas o como victimarios, cada uno de nosotros debe comprender su papel, nadie queda al margen de la actitud de los personajes de esta precisa discreción. El virus de la por, como otras muchas películas de Ventura Pons, plantea interrogantes acerca de nuestro comportamiento y de nuestras convicciones, desarrollando una indagación que parte directamente de la educación, del ámbito de las escuelas, del profesorado y de la familia. Un film tan necesario como amargo, sin concesiones, sin paliativos. La hora de las decisiones, nunca mejor dicho a la vista del tiempo en el film y de su concisa duración.

Antoni Llorens

CARTELERA TURIA

Los cubanos, hicieron un debate muy rico con el VIRUS, enacarado desde los abusos, el estigma de homosexual, el miedo latente en las sociedades y la propagación por medio de las redes sociales. Al público le gustó mucho la película.

José María "Cote" Romero

Director - Llamale H

EL AFECTO BAJO SOSPECHA 

Al director Ventura Pons le ha salido una película concisa y precisa, que pone el dedo en la llaga de un presente donde cada gesto puede ser una acusación.  

 

En una entrevista concedida en 2005, Todd Solondz, cineasta que ha explotado a conciencia las ambivalencias de la elevación del pedófilo a gran monstruo social de nuestros tiempos, declaraba: “Es importante que todo tipo de abusos infantiles salgan a la luz, pero, al mismo tiempo, todo este proceso provoca un daño irreversible en la psique colectiva que afecta a toda relación entre adultos y niños. Si quisiera ofrecerme como monitor de boy scouts, me mirarían de una manera muy rara. Y eso es un triste comentario a la realidad de la cultura de nuestros días: ya no podemos relacionarnos cómodamente con un niño sin convertirnos, automáticamente, en algo inapropiado”. 

 

Sobre ese territorio resbaladizo levantó el dramaturgo Josep Maria Miró El principi d’Arquímedes, obra galardonada con el premio Born de Teatre en 2011 y que tuvo su gran puesta de largo en el festival Grec de Barcelona al año siguiente. Ambientada en el interior de las instalaciones de una piscina municipal a lo largo de una única jornada, la pieza describía la implacable intoxicación (moral) colectiva a partir de un gesto aparentemente inocuo, pero susceptible de caer en el más destructivo de los malentendidos: el beso en los labios de un monitor de natación a un niño atemorizado antes de lanzarse al agua. Ventura Pons ha convertido la obra de Miró en El virus de la por, utilizando muy acertadamente al mismo reparto que la estrenó en escena. 

 

El cineasta se ha acercado, pues, al material de partida con un marcado empeño de fidelidad, pero buscando, al mismo tiempo, sutiles recursos de lenguaje para reforzar la funcionalidad de la brillante estructura del original, compuesta por constantes saltos atrás en el tiempo que contextualizan escenas previas y, con ello, establecen un sofisticado juego con la percepción del espectador. Pons, así, transforma lo que en el ámbito teatral eran pequeños cambios en la orientación del decorado en contrastadas colocaciones de la cámara que dejan claro que, en la base del conflicto, todo es cuestión de punto de vista. La historia avanza, de este modo, alternando trazos insignificantes que, al rato, se cargan de potencial sospechoso y viceversa, convirtiendo a todo espectador en cómplice pasivo del linchamiento (o la redención) de una figura central –Jordi, el monitor acusado de pedofilia- que, en la obra de Miró, ya se mostraba como figura esencialmente problemática, llena de aristas y puntos conflictivos, pero no por ello necesariamente culpable de lo que se le imputa. 

 

A Pons le ha salido una película concisa y precisa, que pone el dedo en la llaga de un presente donde cada gesto puede ser acusación y todos vivimos en un estado de vigilancia auto-gestionado, con flamantes herramientas de interacción social para el linchamieno.

Jordi Costa

El País

Una canya de relat sobre com ens estem convertint en cada cop més imbècils. Déu meu, quanta veritat!

THOMAS SPIEKER

FILM PRODUCER

L'argument és molt impactant, ja que, més enllà del tema de l'assetjament sexual i els testimonis d'infants, es discuteix el tema universal de les paranoies col.lectives. Un dels primers llibres que vaig llegir als Estats Units, als 17 anys, fou "The Crucible", d'Arthur Miller, qui sota el relat històric de la crema de bruixes a Massachusetts al segle XVII, parlava de la persecució de sospitosos de comunisme a l'era del senador McCarthy. Avui els Estats Units també està sotmés a la dictadura de la correcció política i de la sospita quan algú és acusat d'insinuacions (i no diguem ja d'accions) sexuals. Ho he vist d'aprop en un parell d'ocasions i normalment és el final de la carrera acadèmica de l'acusat.

JOAN-RAMON RESINA

STANFORD UNIVERSITY. PALO ALTO, CALIFÒRNIA, USA

M’ha agradat molt.  Has escollit un tema o varis temes molt candents.  Suposo que has anat seguint el que ha anat sortint a la llum a la Gran Bretanya pel que fa a casos com els del Jimmy Saville o l’escàndol de Westminster amb el grup secret de pedòfils que s’hauria estat amagant durant molts anys.Fets com aquests, el cas del Saville (que va arribar a ser Sir) és monstruós, han generat aquesta por descontrolada que ha portat a la gent a comportar-se de manera irracional, com tu molt bé descrius a la teva pel·lícula, que en aquest aspecte em recorda una mica a Fury del Fritz Lang. Has obtingut una molt bona interpretació dels dos leads, especialment de la Roser Batalla, la seva expressió mostra molta tristesa i dubte.

 La manera com trenques la narrativa lineal m’ha agradat i el final obert també.  La societat ha canviat molt i ho continuarà fent, de vegades endavant, de vegades endarrere.  En front del dubte es prefereix culpar una persona que pot ser innocent quan el més correcte seria mantenir la presumpció d’innocència en tots casos. Continues retratant molt bé l’ànima humana!

RAMON LAMARCA

LONDON UK

VIRUS OF FEAR iS very powerful. The performance from the main woman is excellent and very finely nuanced. She’s a good actress and communicates a great deal by doing very little  You’ve made an eloquent and thought provoking piece about the dangerous ambiguity of misunderstanding and prejudice. As so often in your work, you achieve a very concentrated focus which is very engaging. I hope it wins the success it deserves!

PEGGY SMITH

NEW YORK UNIVERSITY. USA

Me ha impresionado mucho por la cuestión que aborda, la manera en que lo hace (con esa peculiar estructura temporal) y su poder de sugerencia y reflexión sobre la sociedad en que vivimos. Creo que ese poder metafórico del relato me parece indiscutible, y me resulta especialmente atractivo el personaje de Anna, con sus dudas, sus miedos y sus vacilaciones; es decir, con su humanidad.tr

FERNANDO LARA

Ciudad, estado

No te desenganchas ni un momento  del tema, esta muy bien que apenas  salga la cámara de las instalaciones de la piscina. Es muy respetuosa con el texto original de la obra y como en ella, esta muy bien que no se resuelva al final, el precedente mas claro de tu pelicula es La caza y allí Thomas Vintenberg mete la pata al aclarar el equivoco.. por lo que te sales descansado después de verla, en la tuya cuando acaba la pelicula la angustia es todavía mayor porque te imaginas  20 finales y todos horribles... los planos elevados y la música del final, un gran acierto. 

Esta muy bien interpretada, montada y por supuesto dirigida, muy pulcra, pero como siempre contigo con algún plano arriesgado y novedoso ( la toma desde la escalera, cuando el protagonista sale  de los vestuarios.. etc, etc). Esta muy bien que el protagonista de la sensación de estar sólo en el mundo no tiene donde agarrarse, con lo cual su tragedia es mayor... tiene gestos de niñato que lo hacen muy creíble...ella estupenda y el padre.. todos muy bien dirigidos, los planos-contraplanos muy bien manejados... Creo que va a funcionar muy bien.

RICARDO RAMON

CCEB URUGUAY

¡Menudo sorpresón! Mi impresión es que tu estilo está muy marcado tanto por el uso de planos, como la repetición, diferentes perspectivas de la misma historia (que encaja a la perfección con el tema de la difamación y deformación de la historia en las redes sociales, un virus que invade sin control ni límites de perspectiva). La simbología del agua y de los sueños recalca esto todavía más. Los actores me han parecido espectaculares. La visión del cuerpo masculino ni te cuento, sobre todo porque todos los ojos están en Jordi y sólo en él y su papel como objeto/sujeto de deseo es muy creíble gracias a su físico y su ‘swagger’. El tema de la sexualidad también da para mucho. La de Héctor aún más. Y la de los niños. La niña y las madres celosas y deseosas. Me parece un guión muy bueno y, sobre todo, que habla sin miedo de algo que crea verdadero pánico social, muy bien reflejado en los padres.

SANTIAGO FOUZ-HERNÁNEZ

DURHAM UNIVERSITY. UK

VIRUS OF FEAR, me ha encantado. Has logrado crear un ambiento de miedo y inseguridad, y los actores estan fenomenales. Los interiores claustrofóbicos, el sentido de no saber donde existe la verdad, y el final donde no se cierra el asunto fácilmente. Has logrado algo muy especial. Enhorabuena.

MARÍA DELGADO

QUEEN MARY UNIVERSITY. LONDON UK

'El virus del miedo': ¿Quién puede tocar a un niño?

 

El principio de Arquímedes fue uno de los acontecimientos de la cartelera teatral hace tres años, un éxito de Josep Maria Miró que ha tenido versiones en San Petersburgo, Buenos Aires o Londres. Con semejante carrerón era lógico que acabara por llamar la atención del cine, en este caso de Ventura Pons.

 

La versión de Pons, con otro título -más evidente respecto al asunto del que trata- , ha contado con la colaboración de Miró en el guion, y para estrechar todavía más los lazos entre obra y película, los protagonistas son prácticamente los mismos que los del montaje teatral. Ventura Pons subraya en El virus del miedo el estado de sospecha permanente en el que vivimos, y habla de una sociedad donde la calumnia florece en las redes sociales. Como la obra, la película se pregunta sobre el estado de sobreprotección infantil (o no) en el que pueden vivir los niños por parte de unos progenitores en estado de culpabilización permanente, al mismo tiempo que señala la posible dictadura infantil sobre los mismos. Anna, directora de un club de natación (Roser Batalla), pide explicaciones a Jordi (Rubén de Eguía) cuando unos padres se quejan del exceso de cariño que, según ellos, concede el monitor a uno de sus pupilos.

 

Así arranca el drama. Y hasta ahí llega el comentario social, que conserva la evidente sensibilidad para la realidad del periodista que fue Miró antes de dedicarse al teatro. Pero la sugerente película de Ventura Pons va más lejos y constata, con los mecanismos de la tragedia, cómo el valor de los hechos depende del ojo del que mira y también del altavoz que lo propaga: vivimos en tiempos de Facebook y de Twitter, que no olvidan. El director afronta la adaptación con la sabiduría que le dan 26 largos a sus espaldas. Pero también con su habitual necesidad de ver claro. Por eso es un magnífico documentalista. …..

 

Pons narra con movimientos de cámara, que domina, llenos de expresividad. Confiado en su conocimiento de la narrativa (menos ese patinazo de unos genitales masculinos, imagen gratuita y a destiempo)… Hace del resultado final algo así como un drama sin recovecos ni harmónicos, sin resonancias. Drama de línea clara. Lo que ves es lo que hay, ni más ni menos...Tiene Pons el buen gusto de no mostrar el hecho que desencadena la tragedia, hay que reconocerlo. Así cada uno acaba por juzgar, aunque Facebook acabará por juzgarnos a todos.

Salvador Llopart

La Vanguardia

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